
Y en la penumbra te vi.
Mirando por arriba de tus cejas,
sonreíste para mí… y creí…
El reloj se ríe.
Suspenso. La hora no se detiene,
(ojalá lo hiciese…)
No hay retorno.
Mis lágrimas llegarán a tus ojos,
y vas a soltar mi mano…
y deliciosas lágrimas de luz...

Y en la penumbra te vi.
Mirando por arriba de tus cejas,
sonreíste para mí… y creí…
El reloj se ríe.
Suspenso. La hora no se detiene,
(ojalá lo hiciese…)
No hay retorno.
Mis lágrimas llegarán a tus ojos,
y vas a soltar mi mano…

Sentada bajo la sombra, me pregunté si pasaría.
Me hice ilusiones de nuevo y
De nuevo se cayeron.
Amanecí con dolor.
Sin oxígeno.
Sin agua.
Sin amor.
Sonreí
y me sonreíste.
- Agujas en mis ojos
al voltear.-
Cómo me duele…
¿Por qué me duele?
Tuvo mucho filo tu palabra.
Esta noche, cuando todas las ilusiones se me terminen… Ya no habrá nada en ti ni en mí que no impida el deseo funesto.
Era eso…
Las líneas que no leí…
Tus respuestas omitidas por mi temor a perderme...
Y sin darme cuenta,
Ya estaba muerta…

Desde la ventana veo bajar
una, dos, tres
gotas de lluvia…
dibujan en el cristal temblorosas líneas,
hacia abajo se conducen indecisas,
giro mi cabeza y cambian de rumbo,
como los pensamientos…
ahora parece que se hacen una para avanzar más rápido,
se detienen un momento
y puedo ver a través de ella tantas cosas…
el cielo verde y oscuro,
húmedo y goteante,
diminutas luces emergen de la superficie añil y triste,
todo en esa gota es como una realidad paralela
que me llama, me incita tan punzantemente atractiva,
y es bizarro verla continuar su rumbo inclinado,
hasta desaparecer…