
Sentada bajo la sombra, me pregunté si pasaría.
Me hice ilusiones de nuevo y
De nuevo se cayeron.
Amanecí con dolor.
Sin oxígeno.
Sin agua.
Sin amor.
Sonreí
y me sonreíste.
- Agujas en mis ojos
al voltear.-
Cómo me duele…
¿Por qué me duele?
Tuvo mucho filo tu palabra.
Esta noche, cuando todas las ilusiones se me terminen… Ya no habrá nada en ti ni en mí que no impida el deseo funesto.
Era eso…
Las líneas que no leí…
Tus respuestas omitidas por mi temor a perderme...
Y sin darme cuenta,
Ya estaba muerta…
